La Jecka una vez más salvo, con cuatica, en
el momento preciso, necesitaba ese brebaje pulmonar para volver a escribir,
para volver a sentir, para volver a amar cada instante. El momento era complejo, feo y triste, pero
prácticamente abstracto, no sabía en que medida se difuminaba cada emoción,
solo sentía que latían con fuerza, que me armaban una vez más.
Tenía sueños, ¡Tenía tantos! Necesitaba
apreciar aquel instante, perderme en él, abrazarlo, hacernos uno… Era la única
manera de soportar el amplio peso que cubría mi espalda.
Quizás toda mi apreciación superflua de la
vida, no era más que una de las tantas etapas que tenía por encargo que
pasar, pero ¿por qué? Me gustaba esa
etapa, me sentía feliz, ¿por qué superarla? Pero no, no era eso, necesitaba más
confianza en mi misma, era solo eso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario